UN FIN DE SEMANA PERFECTO /
Alojarse en El Balcón de las Nieves es despertarse cada mañana rodeado de pinos, con el aire fresco de la sierra entrando por la ventana y el silencio solo roto por los pájaros. El fin de semana comienza sin prisas, con un primer paseo por los senderos que rodean la urbanización, donde la luz se filtra entre los árboles y Granada aparece a lo lejos, difusa, al fondo del valle.
Desde la misma puerta del alojamiento parten caminos ideales para caminar o ir en bicicleta, como el carril que conecta La Zubia con Cumbres Verdes, un recorrido suave, sombreado y perfecto para entrar en contacto con el Parque Natural de Sierra Nevada sin esfuerzo. El área recreativa cercana invita a detenerse, sentarse un momento y simplemente observar el entorno: el pinar, el sonido del viento y la sensación de estar lejos de todo, aunque a pocos minutos de la ciudad.
La tarde se presta a explorar con calma los senderos circulares de la zona, descubriendo miradores naturales y rincones tranquilos donde el tiempo parece ralentizarse. Al caer el sol, la urbanización ofrece uno de sus mayores regalos: el atardecer. El cielo cambia de color sobre la Vega de Granada mientras la temperatura baja suavemente y el ambiente se vuelve especialmente sereno.
El segundo día amanece con ganas de adentrarse un poco más en la naturaleza. Las rutas que parten desde Cumbres Verdes permiten elegir entre paseos sencillos o caminos más largos que se internan en la sierra, siempre acompañados de vistas amplias y aire limpio. Para quienes prefieren combinar naturaleza y cultura, una breve bajada conduce a La Zubia, o incluso a Granada, donde un paseo por el Albaicín o un mirador al pie de la Alhambra completa el contraste entre montaña y ciudad.
El fin de semana termina con la sensación de haber desconectado de verdad: sin grandes desplazamientos, sin ruido, solo caminatas, paisajes abiertos y el privilegio de alojarse en un lugar donde la sierra empieza literalmente en la puerta de casa.
MÁS QUE UNA HABITACIÓN /
Sentarse a leer un libro junto a la chimenea, darse un chapuzón en agua fría un día de verano, jugar en familia… Esas pequeñas cosas son las que de verdad nos hacen sentir bien. Por eso, en El Balcón de las Nieves no solo reservas una habitación. Este es un gran hogar en el que compartir el tiempo libre. Te ofrecemos todo lo que necesitas para sentirte como en casa.
· Un gran salón
Con biblioteca, chimenea, sofás, juegos de mesa, la prensa diaria…
· Un bonito jardín
Con árboles, velitas, una piscina y sillones para desconectar.
· Un restaurante
Cenas diarias con productos locales y hortalizas de nuestro propio huerto.
Con cafetería, barra para tomar una copa y, lo más importante, un rico desayuno buffet incluido en el precio.
Atractivos de esta zona