Rusticae Rusticae

Nueva estación,
nuevas sensaciones

La Vella Farga (Lleida)

Esta masía del siglo XI, situada en la comarca del Solsonès, está viviendo su primer otoño como hotel con encanto. Ven y disfruta tú también de los nuevos colores del paisaje, mientras paseas por el bosque, montas a caballo o contemplas el valle. La Vella Farga es un alojamiento rural ideal para desconectar. Cuenta con habitaciones elegantes, terraza con espacios verdes, bodega y restaurante de cocina de autor, donde se emplean productos de temporada, y en el otoño no faltan las setas.

Arantza Hotela (Navarra)

El paisaje otoñal se advierte sobre todo en la naturaleza y el Arantza Hotela, en el norte de Navarra, es un emplazamiento privilegiado para disfrutar de ella, estando en mitad del monte sin nada más alrededor que vegetación y la cercana villa de Arantza.Déjate llevar por los caminos y naturaleza exuberante del entorno, que en esta época del año se vuelve muy fotogénica. Dentro del hotel, el monte sigue estando presente gracias a los enormes ventanales de las habitaciones o del spa.

Mas de la Serra (Teruel)

Ahora que ya no hace calor ni mucho frío, es buen momento para pasar unos días en la comarca del Matarraña, y realizar senderismo, ciclismo o paseos a caballo por parajes únicos como los Puertos de Beceite, Peñas del Masmut o el Embalse de Pena.El aislamiento del hotel Mas de la Serra invita a la desconexión y a conocer la comarca turolense de forma más auténtica. Saborea productos de temporada, disfruta de las vistas y descubre el entorno, donde no faltan ejemplares de cabra montesa.

Las Treixas (Zamora)

Las Treixas no sólo presume de patrimonio cultural, al situarse en la villa medieval de Puebla de Sanabria, sino que también goza de un entorno natural digno de admirar. La decoración interior nos da pistas sobre el peso de la vegetación en esta comarca.El hotel se encuentra junto al cauce del río Tera, en pleno Parque Nacional del Lago de Sanabria. Disfruta de un atardecer en el lago y acércate al bosque de Tejedelo, cuyos tejos dan cada otoño su cosecha de arilos rojos (las llamadas “treixas”).

Molino de los Gamusinos (Ávila)

Otro hotel para disfrutar del otoño es Molino de los Gamusinos, cerca de la localidad abulense de Tolbaños. Este antiguo molino de agua convertido en hotel de tres habitaciones se encuentra junto al río Voltoya, rodeado de un bosque de encinas.Interactúa con la naturaleza a través de senderismo, rutas en bicicleta, rutas gastronómicas u observación de aves. En el interior, descansa en su salón con chimenea mientras ves pasar el agua por las zonas acristaladas del suelo.