Semana Santa en Úbeda
Pasión a los pies de Sierra Mágina

A las nueve de la noche Sierra Mágina dibuja sus alturas con los mismos colores violáceos con los que se viste Jaén durante la Semana Santa. Justo enfrente, salvando el denso campo de olivos y la bruma que flota sobre el Guadalquivir, descansa la ciudad más hermosa de Jaén. No se sabe cómo, pero el tiempo quiso que la historia de la vieja Úbeda mirara más al norte y su cultura se aquilatara por tanto con hierro y piedra castellana. El viajero lo percibe de inmediato: aquél que llega de Baeza cree estar en otro noble pueblo de Castilla y León, y no en una Andalucía agrietada por raíces de olivos.
Aquí empiezan las procesiones de esas imágenes con rostros desencajados por el dolor de la Semana Santa de Úbeda.

Texto: Carolina Pérez. Periodista de viajes.

 

Semana Santa en Úbeda

Semana Santa en Úbeda

El Domingo de Ramos por la tarde los costaleros encerraron en la Iglesia de la Santísima Trinidad a su “mulica”, pero las balconadas soportan hoy aún el peso de la bandera y la palma trenzada por magistrales manos de artesanos de la barriada de San Millán. Sólo hay que dejarse caer para llegar a la plaza de Santa María. Dicen los que entienden, y los que no, que hay pocas en el mundo de tal hermosura. El arquitecto Andrés de Vandelvira, autor de la fachada de la Catedral de Jaén, imprimió a esta plaza de forma irregular un porte excepcional. Ahora buscan homenajear a este hombre del Renacimiento con el peso que da el título de Patrimonio de la Humanidad hacia todo su legado.

Semana Santa en Úbeda

Semana Santa en Úbeda

Por grande que fuese la encadenada lonja del palacio municipal, cada año se queda pequeña para acoger a tanto vecino. La noche se ha echado en Úbeda y con ella esa aureola de misticismo castellano que lleva a gala el ubetense. Las puertas de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares se abren al fin, cuando el reloj anuncia las diez de la noche. Un silencio sólo roto por tambores y cornetas toma Vázquez de Molina. Sale de ella un paso de palio, Nuestra Señora de Gracia, una de las más jóvenes hermandades de la ciudad. Unos 250 hermanos la iluminan. Costaleros sacan de rodillas el paso por la estrecha portezuela del templo. La muchedumbre irrumpe en palmas y vítores reconociendo un esfuerzo que sólo es posible tras largas semanas de ensayo. Túnica azul y peto blanco para el penitente; banda de música que interpreta marchas procesionales y un recorrido por las viejas calles y plazas. A la Virgen de Gracia, de rostro pálido, boca semiabierta, ojos llorosos, la “encerrarán” pasada la una de la madrugada.

Foto: Turismodeubeda.com

Semana Santa en Úbeda

Semana Santa en Úbeda

Imaginemos que es Lunes Santo en Úbeda. Desde uno de los más soberbios miradores de la antigua ciudad, Mágina ofrece al viajero una recortada silueta, que a veces funde los espacios de tierra y cielo como si de una misma cosa se tratase.
El Martes Santo un Vía Crucis sumirá a Úbeda en el silencio.
Con la llegada del Miércoles Santo los ubetenses sacarán a sus calles de tanto peso imágenes talladas por Palma Burgos al que aquí tienen como hermano predilecto.
El Jueves y Viernes Santo conforman, como en cualquier lugar, los días grandes de la Semana Santa.

Úbeda: una forma seria, recia, formal de ver, entender y emocionarse con la Pasión de Cristo. Vive la Semana Santa en Úbeda.

Turismodeubeda.com

Qué Comer en Úbeda

Qué Comer en Úbeda

La cocina ubetense está muy emparentada con los recios platos castellanos, aunque con la imaginación aportada por Andalucía. En Semana Santa en Úbeda se come bacalao rebozado y tortillas de espinacas.

Entre la rica repostería destacan los ochíos, un bollo salpicado de especies aromáticas, así como el hornazo, una torta de azúcar con un huevo duro.

Estos dos productos elaborados de forma artesanal se toman sobre todo en Semana Santa.

Foto: Ochíos de www.degustajaen.com

Qué Ver en Úbeda

Qué Ver en Úbeda

Puedes completar tu visita a la Semana Santa de Úbeda, acercándote a la Plaza de Vázquez de Molina, Redonda de Miradores, a la Plaza del Mercado o a la Iglesia de San Pablo, todos ellos rincones de incalculable valor histórico.

Además se puede visitar la vecina localidad de Baeza que posee otra interesante Semana Santa representada sobre todo por el Miserere de Eslava.

Foto Baeza: Palacio de Jabalquinto www.rutavirtualdelrenacimiento.es

Donde Dormir

Donde Dormir

Para descansar, Rusticae cuenta con el Hotel Añadio, en Vilches (Jaén), a unos 30 minutos escasos de Úbeda. Se trata de un alojamiento repleto de autenticidad y tradición en el corazón de una ganadería de lidia, que la propietaria heredó de sus ancestros en una finca de una belleza inconmensurable.

Además de la visita a la Semana Santa de Úbeda, el Hotel Añadío también es perfecto para conocer el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas y Sierra Morena, la ciudad de Linares o para los más aventureros, hacer senderismo entre encinas, montar a caballo o dar una vuelta en bici.

¡Ver Hotel Añadio!