Rusticae Rusticae

Toledo
Los 10 imprescindibles

Recinto amurallado

El casco histórico de Toledo se enmarca dentro de sus murallas, junto a las que se puede pasear, descubrir callejuelas y rincones especiales, entre ellos las puertas de la muralla. La Puerta de Bisagra muestra entre sus dos torreones un majestuoso escudo de la Ciudad Imperial. También destaca la Puerta del Sol o la Puerta del Cambrón.

Plaza Zocodover

El centro de la vida de la ciudad de las tres culturas es la Plaza Zocodover, principal punto de encuentro de locales y visitantes. Su nombre árabe significa “mercado de bestias de carga”. Aquí han tenido lugar corridas de toros, ejecuciones en la Inquisición, cucañas en las fiestas… y ahora la pueblan cafés, restaurantes y otros negocios.

Tras la huellas del Greco

Toledo es la ciudad del Greco, que acogió al pintor cretense y fue testigo de sus creaciones, dominadas por figuras alargadas, sombras tenebrosas y juegos de luz. Visita el Museo del Greco, el Convento de Santo Domingo el Antiguo, o la iglesia de Santo Tomé, donde destaca el cuadro “El entierro del Señor Orgaz”.

Mirador del Valle

Uno de los miradores más singulares de Toledo es el Mirador del Valle, situado al otro lado del río Tajo. Desde aquí se consigue una visión distinta de la ciudad: ver Toledo desde fuera, lo que permite apreciar los detalles, más difíciles de apreciar callejeando por sus calles. Es un placer disfrutar de esta panorámica tanto de día como de noche.

Los Cigarrales

También en la orilla sur del río Tajo se encuentran los cigarrales, antiguas fincas de recreo de la burguesía, ahora convertidas en parques, hoteles y restaurantes. Es recomendable tomar el coche, acercarse a esta zona y cenar o tomar unas copas en alguno de estas construcciones rodeadas de jardines y terrazas.

Alcázar de Toledo

El Alcázar de Toledo se ubica en el punto más alto de la ciudad, a 548 m de altitud. La subida vale la pena, tanto por la panorámica como por la visita a este edificio de gran porte, que fue mandado a construir por el rey Carlos V. Actualmente alberga diferentes espacios de interés, como la Biblioteca de Castilla La Mancha y el Museo del Ejército.

La Catedral

La Catedral de Santa María de Toledo tiene reconocimiento de catedral primada y es otra visita imprescindible en la ciudad manchega. Es de estilo gótico y data del siglo XII. En su interior hay que contemplar la Forma Sagrada que perteneció a los Reyes Católicos, así como subir a la torre para admirar la llamada Campana Gorda.

Sabores toledanos

También hay que dedicarle tiempo a la gastronomía toledana, probando sus platos típicos: las carcamusas, el pisto, la sopa castellana o las migas. Además de la carne de caza, como la perdiz estofada o la codorniz, destaca el cordero y el cochifrito. Para el postre no hay duda, saborea el famoso mazapán de Toledo.

Mezquita del Cristo de la Luz

La Mezquita del Cristo de la Luz se encuentra en buen estado de conservación y debido a su originalidad está considerada la más destacada del arte islámico en Toledo. Este edificio de planta rectangular data del año 999, período de esplendor del Califato de Córdoba, aunque elementos como el ábside se añadieron en el siglo XII.

Sinagoga del Tránsito

Visitar la Sinagoga del Tránsito supone redondear el viaje a Toledo, conocida como la ciudad de las tres culturas (cristianos, judíos y musulmanes). Tiene su origen en el siglo XIV y es la más recomendable de Toledo por su bella decoración de yeserías, propia del arte islámico cordobés, así como por albergar el Museo Sefardí.