Destino Valle del Jerte
Viaje al reino de la primavera

El Valle del Jerte es uno de los destinos de naturaleza y descanso más sugerentes de Extremadura. Se encuentra en el noreste de Cáceres, a pocos kilómetros de Plasencia. El momento más especial para visitarlo es la primavera, con la floración de los cerezos, que tiñe de blanco el valle y protagoniza una fiesta de interés turístico nacional: la Fiesta del Cerezo en Flor. Pero cualquier momento es bueno para preparar una escapada en un hotel con encanto en el Valle del Jerte y descubrir su rica vegetación, sus pueblos o sus saltos de agua y piscinas naturales.

 

Un poco de historia

Un poco de historia

El nombre del río Jerte, y por lo tanto también el de la comarca, proviene del árabe: “Xerit”, palabra que puede haber tenido dos significados: "río angosto" o "río cristalino". De esta forma antigua del nombre del río se ha tomado el gentilicio culto: valxeritenses, que se alterna indistintamente en su uso con los más comunes de jerteños, vallenses, o vallejerteños. En el año 1186, el rey Alfonso VIII de Castilla funda la ciudad de Plasencia sobre un asentamiento anterior, para así garantizar y asegurar la posesión de Gredos y del Valle del Jerte. Se establece la Vía de la Plata como frontera entre el Reino de León y la Corona de Castilla, estando el Valle de Jerte dentro de la órbita castellana al igual que la comarca de Plasencia. En la historia del Valle del Jerte, la protagonista ha sido la cereza, y con ella una leyenda que habla de un zar ruso que quiso buscar un refugio de descanso en el Valle del Jerte y que, para que su mujer no añorase las nieves de su tierra, decidió simularlas una vez al año a través de las flores del cerezo.

Qué ver en el Valle del Jerte

Qué ver en el Valle del Jerte

Once municipios componen el Valle del Jerte, siendo Cabezuela del Valle la capital de la comarca. Son pueblos serranos de origen medieval que conservan el encanto de la arquitectura popular, con sus callejuelas y casas solariegas de piedra, adobe y madera, sus balcones de flores y fuentes de agua. Valdastillas se constituye como un mirador sobre el valle, donde destacan sus muros de adobe rojizo y piedra. En Piornal se celebra a mediados de enero una de las fiestas más singulares de nuestro país: el Jarramplas, un personaje con máscara, cuernos y cintas de colores que sufre las burlas y los ataques con nabos de los vecinos. En Jerte no hay que perderse el barrio de los Bueyes, donde aún pueden verse las casas tradicionales que se salvaron de la quema tras el paso de las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia en 1809. También hay que visitar otros pueblos, como Tornavacas, Casas del Castañar o El Torno.

Foto Cabezuela del Valle (Wikipedia)

Qué ver cerca del Valle del Jerte

Qué ver cerca del Valle del Jerte

En tu escapada al Valle del Jerte, te recomendamos la vecina comarca de La Vera, que se extiende en paralelo con el Valle, a los pies de la Sierra de Gredos. Jaraíz de la Vera es la localidad más importante de la zona, pero existen otros pueblos, como Jarandilla o Pasarón, en los que disfrutarás de su cultura y una rica gastronomía típica de la zona, protagonizada por el pimentón. Regada por el río Tiétar, también es famosa por sus gargantas y zonas de baño. No te olvides de visitar el Monasterio de Yuste, que forma parte del Patrimonio Nacional, que fue el lugar donde murió Carlos V. También tienes que visitar Plasencia, conocida como la Perla del Norte o la Perla del Valle. Presenta un casco histórico monumental, fruto de su dilatada historia como enclave estratégico y uno de los puntos de paso de la Ruta de la Plata. Destaca la Plaza Mayor, las Catedrales Vieja y Nueva, la iglesia de San Nicolás, la iglesia de San Pedro, el Palacio de los Monroy o el Palacio Episcopal.

Foto Monasterio de Yuste (turismoextremadura.com)

Patrimonio Natural

Patrimonio Natural

Aunque los cerezos y su floración parecen llevarse todo el protagonismo, lo cierto es que el Valle del Jerte ofrece una gran variedad de flora y espacios naturales espectaculares para disfrutar en cualquier época del año. Sobresalen sus dehesas de encinas, robledos, olivares, gargantas y numerosos saltos de agua y piscinas naturales, como los que se encuentran en la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos. Dos de los puntos de interés más conocidos y espectaculares de la Garganta de los Infiernos son la zona de Los Pilones, con sus marmitas de gigante, y el Chorrero de la Virgen, una impresionante cascada que se puede ver desde el mirador del Chorrero. Si te gusta el turismo activo, en el Valle del Jerte podrás disfrutar de todos los deportes y actividades que puedas imaginar, como senderismo, rutas en 4x4, descenso de barrancos, observación de aves, escalada o rutas en bicicleta de montaña.

Foto Garganta de los Infiernos turismoextremadura.com

Cerezos en Flor

Cerezos en Flor

La situación geográfica y la morfología del Valle del Jerte le han hecho merecedor de un microclima propio, que dulcifica el carácter continental que le correspondería y atrae las precipitaciones a este valle, donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor en cada estación del año. En primavera no hay que perderse la floración de los cerezos, que inunda de color blanco los campos del valle y producen un espectáculo de una belleza efímera muy singular. Una visita que se completa con las actividades de la Fiesta de Interés Turístico Nacional del Cerezo en Flor, así como realizando un recorrido por los pueblos del Valle del Jerte. En primavera se contempla este espectáculo sublime y durante los meses de junio y julio se prueban sus frutos. Y es que no terminas de conocer el Valle del Jerte si no lo conoces en cerecera. Es la feria de la cereza, con un programa cultural, gastronómico y festivo en torno a este preciado fruto, que los agricultores recogen después de todo un año de esfuerzo.

Gastronomía

Gastronomía

En el Valle del Jerte podrás saborear la sabrosa gastronomía cacereña, con influencias de la cocina árabe, sefardí, la vida pastoril y ganadera y la repostería conventual, sobresaliendo los productos de la comarca, como la picota o cereza del Jerte. De raigambre romana es el gusto por el aceite de oliva, los vinos y licores caseros, y la salazón de bacalaos y carnes. Los cereales y las legumbres son las fuentes vegetales más importantes en la cocina del valle. El pan sobrante nunca se tira, si no que se emplea para preparar las riquísimas migas con pimentón, este último de la vecina comarca de La Vera. También se consumen con habitualidad los garbanzos y sopas variadas, canas, de patatas, de tomate, o de ajo. No nos olvidamos del jamón ibérico, las ciruelas, las truchas garganteñas, los quesos y las carnes. Especialmente la carne de cerdo, protagonista de la matanza tradicional. De postre hay que probar algún dulce con cerezas, las torrijas o las castañas, que asadas reciben el nombre de calvotes.

Fotos picotasjerte.com

Dónde dormir

Dónde dormir

Situada en el centro urbano de Jerte, De Aldaca Rural es una casa del siglo XIX que ha sido rehabilitada y convertida en una pequeña casa rural con encanto sólo para adultos. Se han respetado sus elementos originales, la piedra y la madera de castaño, manteniendo su autenticidad y sabor de antaño. Cada una de sus 5 habitaciones lleva el nombre de un ave y presenta una decoración cuidada, atenta a los pequeños detalles. Destaca la pared de piedra de la habitación Mirlo, los coloridos papeles pintados, las vigas del techo o los marcos de los espejos. Algunas disponen de balcón o mirador con vistas al Valle del Jerte, ideal para esta primavera. Por su parte, la habitación Cigüeña es una junior suite con techo abuhardillado y ventana cenital que permite ver las estrellas. La casa se completa con salón, comedor y un magnífico jardín para descansar al aire libre.

Hotel en Valle del Jerte