Qué ver en Xàtiva
Una gran historia

La ciudad de Xàtiva desborda historia por sus cuatro costados. Fue una de las poblaciones más importantes del Reino de Valencia y cuna de dos papas de la familia Borja (los famosos Borgia). Conserva un importante patrimonio artístico, a pesar de que fue quemada en 1707 durante la Guerra de Sucesión, y es escenario de antiguas fiestas y tradiciones. Tomaros el tiempo necesario para conocer cada uno de sus rincones y, entre visita y visita, recuperad energías con su gastronomía mediterránea, donde no falta el delicioso arroz.

Fotos: Xàtiva Turismo

 

Un poco de historia

Un poco de historia

Xàtiva, o Játiva, se sitúa en el sur de la provincia de Valencia, y es capital de la comarca de La Costera. Su origen se remonta a la cultura ibérica, de la que procede su nombre. Durante la época romana fue un importante nudo comercial, al estar situada al pie de la Vía Augusta. En la Hispania visigoda fue sede episcopal de la iglesia católica. Con los musulmanes se fortificaron los castillos y la ciudad ganó importancia como plaza fuerte. Y bajo el dominio cristiano se convirtió en la segunda ciudad más importante del Reino de Valencia. Su posicionamiento a favor de los Austrias en la Guerra de Sucesión española provocó la quema de la ciudad por orden de Felipe V. Un hecho que ha quedado marcado en la memoria de sus ciudadanos, conocidos desde entonces como socarrats. También ha sido la cuna de renombrados personajes, como dos papas de la familia Borja (conocidos como "los Borgia") o el pintor Josep de Ribera, El Espagnoleto.

Foto: Estatua de Alejandro VI, papa Borja

Qué ver en Xàtiva

Qué ver en Xàtiva

Xàtiva conserva un rico patrimonio, especialmente en su casco antiguo, declarado conjunto histórico-artístico. Lo primero que llama la atención es el castillo, encaramado sobre la sierra Vernissa. A pesar de sus raíces ibéricas y romanas, la mayor parte de las murallas y torres conservadas son de origen islámico o gótico. Un recorrido por el castillo incluye la Porta Ferrissa, la Plaza de Armas, el Castell Menor, el Castell Mayor, la Puerta de Aníbal o la Celda del Conde D’Urgell. La Colegiata, conocida como La Seu, se levanta en el solar de la antigua mezquita y su construcción duró más de cuatro siglos. La austeridad de su interior, de clara influencia herreriana, recuerda al Escorial, y en el museo se exhibe una importante colección de arte sacro. También hay que visitar el Hospital Real, la Plaza de la Trinidad, la casa natal del papa Alejandro, la iglesia de Sant Feliu o el Museo del Almudín, donde se exhibe el famoso retrato de Felipe V colgado del revés por haber ordenado la quema de la ciudad en 1707.

Foto: Castillo de Xàtiva

La Ruta de los Borja

La Ruta de los Borja

Los Borja o Borgia fue una familia de origen aragonés que se estableció en tierras valencianas tras la conquista de Valencia por parte del rey Jaime I de Aragón, y fue una de las más poderosas del Renacimiento. En Xàtiva nacieron dos de los papas que dio esta estirpe: Calixto III y Alejandro VI. Los Borja ocuparon numerosos cargos de poder civil y eclesiástico, envueltos siempre en una leyenda negra de intrigas y favoritismos, magnificada especialmente en el cine y en la literatura. Aunque la Ruta de los Borja comienza en Gandía y se extiende hasta Valencia, la ciudad de Xàtiva alberga numerosos edificios que tuvieron relación con esta familia. Entre ellos, la Iglesia de Sant Francesc, donde los Borja tenían su capilla funeraria a finales del siglo XIV; la calle Montcada; la Fuente de la Trinidad; la casa natal de Alejandro VI; la iglesia de Sant Pere; o el atrio de la fachada principal de la Colegiata, donde se encuentran las esculturas en bronce de los dos pontífices.

Foto: Colegiata (Seu) de Xàtiva

La Cova Negra

La Cova Negra

En las inmediaciones de Xàtiva se encuentra el Paraje Natural Municipal la Cova Negra. Situado en el estrecho valle que recorre el río Albaida, sus 57 hectáreas revelan un espacio de alto valor ecológico y patrimonial. Un paisaje privilegiado que conduce hasta el yacimiento de la Cova Negra, declarado Bien de Interés Cultural, imprescindible para comprender la prehistoria europea y la vida del hombre Neandertal. La cueva recibe su nombre por el color oscuro de sus paredes y en su interior se han encontrado restos humanos y pinturas. Pero antes de llegar aquí, hay que disfrutar de la diversidad del paisaje. Junto al río Albaida destacan los bosques de ribera, con chopos y olmos. En el área de montaña se respira el aroma de la vegetación mediterránea, con numerosas plantas aromáticas, como la “pebrella”, un endemismo valenciano. Si se tiene paciencia, también es posible observar especies como el águila perdicera, la garza real o el halcón peregrino.

Foto: Paraje Natural Municipal la Cova Negra

Fiestas y Tradiciones

Fiestas y Tradiciones

Las fiestas son unos de los símbolos más claros de la identidad de Xàtiva, y una buena forma de conocer su historia y sus costumbres. Su Semana Santa es una de las más importantes y antiguas de la Comunidad Valenciana. Tampoco faltan Las Fallas , siendo Xàtiva la primera ciudad donde se plantaron fallas después de Valencia. En junio llega el Corpus Christi , con numerosos elementos de la cultura popular, especialmente las danzas. Pero, sin duda, la fiesta más esperada es La Fira d’Agost, que se celebra por privilegio real de Jaime I de Aragón desde 1250. Esta Fiesta de Interés Turístico Nacional tiene lugar entre el 15 y el 20 de agosto, cinco días de mucho bullicio en las calles y plazas de Xàtiva. De entre las actividades destacan el concurso de tiro y arrastre, presente desde los años 70 del siglo pasado, la noche de canto de las tradicionales “albaes”, el clásico trofeo de motociclismo, el ciclo de teatro infantil o el recuperado “Festival de la Cançó”.

Foto: Corpus en Xàtiva

Qué ver cerca de Xàtiva

Qué ver cerca de Xàtiva

Xàtiva tiene una situación privilegiada para recorrer otros pueblos del interior de las provincias de Valencia y Alicante, pero también para llegar en poco tiempo a la costa y disfrutar de la playa. A 25 minutos se encuentra Ontinyent, capital de la comarca del Valle de Albaida y conocida por su industria textil, que ha configurado el carácter y la fisonomía de la ciudad. A 40 minutos, y situada escalonadamente sobre un cerro, se encuentra la villa de Bocairent, con un precioso casco antiguo al más puro estilo árabe, con subidas y bajadas, escaleras, revueltas, plazoletas y callejones. En la parte más alta se encuentra la iglesia de la Virgen de la Asunción, construida sobre el solar del antiguo alcázar andalusí. También hay que visitar la Plaza de Toros, el Pozo de Nieve de San Blas, el monasterio rupestre o los Covetes dels Moros. El entorno de Bocairent está protagonizado por la Sierra de Mariola, donde puedes practicar turismo activo, y acercarte desde aquí a la ciudad alicantina de Alcoy. Otros destinos en el radio de una hora son la ciudad de Valencia y las playas de Gandía o Denia.

Foto: Bocairent. Fuente: Bocairent.org

Gastronomía

Gastronomía

La gastronomía de Xàtiva es típicamente mediterránea, en la que abundan las hortalizas, las verduras y la fruta. El arroz es el ingrediente principal en muchos platos tradicionales como el arroz al horno, la cazuela de arroz con tanda, el arroz caldoso, arroz con alubias y nabos o arroz blanquet. Sin olvidar la típica paella valenciana, que en Xàtiva se cocina con mucha carne, legumbres y verduras. Los musulmanes, que durante siglos poblaron estas tierras, han dejado su impronta tanto en los platos principales, y su manera de prepararlos, como en los postres. Los ajos tiernos o ajetes son un producto autóctono que se encuentra en proceso de conseguir la denominación de origen. En la repostería sobresale el arnadí, elaborado con calabaza y almendras; y la almoixàvena, a base de huevos, harina, azúcar, canela y manteca. Tampoco dejes de probar los vinos de La Costera.

Foto: Arroz al horno de http://blog.xativaturismo.com

Dónde dormir

Dónde dormir

En el corazón del casco antiguo de Xàtiva se encuentra Casa Aldomar, un pequeño hotel con encanto con vistas a La Seu y al castillo. Habita una casa que data al menos del siglo XVIII y que perteneció a un fabricante de seda. En su rehabilitación se ha cuidado su carácter originario, manteniendo elementos como el barro cocido y la madera, combinándolo al mismo tiempo con elementos más vanguardistas. Tan sólo dispone de 5 habitaciones, una suite en el primer piso y cuatro habitaciones en el segundo y tercer piso. Todas disponen de baño privado y presentan paredes encaladas y suelo de terracota. El hotel se completa con la sala de los desayunos, la terraza y un espacioso patio para relajarse después de visitar la ciudad.

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