Escápate al Valle de Nuria
Una estación en el Pirineo de Girona

El Vall de Núria está situado en el Pirineo de Girona, en el término municipal de Queralbs, rodeado por picos de casi 3.000 metros. Su historia está ligada al Santuario de la Virgen de Núria y a los deportes de montaña, siendo en la actualidad una estación de esquí pequeña y familiar, además de un lugar de peregrinación. Su singularidad radica en que la única forma de acceder a ella es a través de un tren cremallera, que ofrece unas vistas impresionantes. Además de disfrutar de la nieve, el Vall de Núria te ofrece otras muchas actividades en la naturaleza durante todo el año y una gastronomía tradicional con buenas carnes y embutidos.

 

Un poco de historia

Un poco de historia

La situación geográfica ha determinado la historia de Núria. Los pastos del valle fueron objeto de negocio entre condes y monasterios; un hecho que, probablemente, explica el origen del Santuario de la Virgen de Núria. Posteriormente, el Tratado de los Pirineos transformó Núria en una plaza fronteriza y la puso en el punto de mira de militares. A principios del siglo XX el Valle conoce la llegada de los deportes de montaña y de nieve en Cataluña. La apertura del santuario durante los meses de invierno, a partir de 1916, facilitó, sin duda, el desarrollo del esquí, que se fue consolidando con la inauguración del Tren Cremallera, en 1931.

Tren Cremallera

Tren Cremallera

El único medio para acceder al Valle de Nuria (la Vall de Núria), además de los caminos de montaña, es el Tren Cremallera. Esta línea ferroviaria conecta Ribes de Freser con Queralbs y el Valle de Nuria. Es un tren muy especial. Por un lado, junto con el Cremallera de Montserrat, son los únicos trenes cremallera existentes en Cataluña y en España. Por otro, ofrece unas vistas impresionantes de la naturaleza del valle durante su recorrido de 12,5 k, superando un desnivel de más de 1.000 metros. En 1917 se habló de la necesidad de una carretera o funicular que subiera hasta Núria y en 1931 se inauguró el Tren Cremallera. En la actualidad sigue siendo el medio indispensable para los que quieren subir al Santuario de la Virgen de Núria y a la estación de esquí.

foto:valldenuria.cat

Estación de esquí

Estación de esquí

El Valle de Nuria (la Vall de Núria) es una estación de esquí familiar del Pirineo Oriental, a más de 2.000 m de altitud. Se encuentra rodeada por montañas de casi 3.000 metros, donde destacan el Puigmal, el Pic de Finestrelles, el Pic de Noufonts o el Pic de l’Infern. Dispone de 11 pistas de pendientes suaves para practicar esquí alpino, rodeadas de cimas que rozan los 3.000. También se pueden realizar excursiones con esquís de travesía, telemark o raquetas. Los más pequeños disponen, además, de un parque lúdico. En el Valle de Nuria se ubican dos escuelas de esquí y snowboard, para que puedas aprender a manejarte en este deporte. Anímate a participar en alguna de las travesías de montaña, como la Travesía Vall de Núria – Ulldeter, una de las más clásicas y famosas del Pirineo. En el Parque Lúdico, los niños (y los grandes) se divertirán en las pistas de trineos, tubbing, trineo cross o las patinetas de nieve. Los más valientes y experimentados podrán vivir una experiencia única: buceo bajo el hielo.

Naturaleza en estado puro

Naturaleza en estado puro

El Valle de Nuria es, por su paisaje y por la facilidad de acceso, un lugar privilegiado para conocer, admirar y recorrer la alta montaña pirenaica. Aunque su historia está estrechamente ligada a los deportes de invierno, cualquier época es buena para visitar este rincón del Pirineo oriental catalán rodeado de cimas que llegan a los 3.000 metros, y disfrutar de otras actividades deportivas. Destacamos las rutas de senderismo, como el Camí Vell, de Queralbs a Núria, que es probablemente uno de los itinerarios más característicos de Cataluña y el Pirineo. También la Travesía de los tres refugios, que recorre buena parte del nuevo Parque Natural de las Cabeceras del Ter y del Freser, o la Travesía de los Refugios del Torb. Anímate también a practicar el tiro con arco, hacer rutas a caballo -paseos en poni para los niños-, o dar un paseo en canoa por el lago.

Santuario de la Virgen de Núria

Santuario de la Virgen de Núria

En este entorno de naturaleza alpina, a 2.000 metros de altitud y rodeado por cimas como el Puigmal o el Pic de Noucreus, llama la atención el conjunto de edificios del Santuario de la Virgen de Núria, presidido por una iglesia neorrománica. Pero si lo piensas, ¡Qué mejor sitio puede haber, sino éste, para el recogimiento, la reflexión y el descanso! Se trata de un lugar de peregrinación, para ver la talla medieval de la Virgen de Núria. Según la tradición, San Gil llegó al valle alrededor del año 700. Este santo talló una imagen de la Virgen, que escondió en una cueva al verse obligado a huir del valle cuando los árabes invadieron la Península. Hasta hoy ha llegado la tradición del don de la fertilidad de la virgen, y las mujeres que desean tener hijos, colocan su cabeza bajo la olla de San Gil y hacen tocar la campana. Junto al santuario se encuentra la capilla de San Gil y el lago.

Qué ver cerca del Valle de Nuria

Qué ver cerca del Valle de Nuria

El Valle de Nuria (la Vall de Núria) forma parte del municipio de Queralbs, por lo que, aprovechando la escapada, no hay que perderse los pueblos del Valle de Ribes. Y si hay tiempo, otras zonas de la comarca del Ripollés. Pasea por las estrechas calles de Queralbs, con sus casas de piedra y tejados de pizarra. Aquí no hay que perderse la iglesia románica de Sant Jaume, del siglo X, que cuenta con un bello pórtico formado por seis arcos sostenidos por columnas de mármol azul y capiteles decorados con figuras humanas, fantásticas y animales. La riqueza de la arquitectura románica se extiende por todos los rincones de la comarca y la gran cantidad de vestigios que dispone, permite admirar una de las mayores concentraciones de arte románico de Europa. En el Valle de Ribes también hay que visitar la iglesia de Santa Magdalena de Puigsac en Pardines, la iglesia de San Marcel de Planès, la iglesia de San Vicente de Planoles, o la iglesia de Santa María en Ribes de Freser.

foto: Iglesia Románcia de Sant Jaume de Queralbs

Gastronomía

Gastronomía

Estamos ante una cocina tradicional pirenaica, con abundancia de productos naturales que el entorno provee. Destacamos las setas, los embutidos de cerdo, los quesos, la miel, la caza, la patata del Valle de Camprodon y, sobre todo, la carne de ternera, la carne de potro y el fantástico cordero de la comarca del Ripollés. Son carnes frescas, tiernas y de máxima calidad. Todas tienen el valor añadido de provenir de animales nacidos, criados y engordados en las casas de campo de la comarca. Los embutidos tienen una curación artesanal y se venden en cualquiera de los obradores o tiendas artesanales. Entre ellos, la salchicha blanca, negra, de huevo, longaniza, chorizos, jamones o lomo. Y para el postre, las típicas galletas Birba de Camprodon, las caricias de Ripoll, los roscones o los famosos Mets y los Gamos del Valle de Ribes.

foto: birba.es

Dónde dormir

Dónde dormir

El alojamiento idóneo para disfrutar de la temporada de nieve, o en cualquier momento del año, en el Valle de Nuria es La Casassa de Ribes. Se trata de una masía catalana del siglo XVII situada en Ribes de Freser, un lugar privilegiado en el Valle de Ribes, que ha sido rehabilitada para ofrecer estancias con encanto en sus cuatro apartamentos acondicionados con el máximo confort y fantásticas vistas al Pirineo de Girona. Cada uno de ellos tiene capacidad para dos, cuatro, seis y ocho personas. Tiene todo lo necesario para realizar una escapada en familia, extensos jardines, instalaciones deportivas, sala de reuniones… También existe la posibilidad de alquilar toda la casa para celebraciones y bodas. Lo mejor de todo es que está a un paso del tren cremallera para subir hasta la estación de montaña de Núria. ¡Qué más se puede pedir!

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