UN FIN DE SEMANA PERFECTO /
Llegar a La Molinera Etxea es entrar en otro tiempo. El tiempo lento. El de las casas con alma, los silencios que reconfortan y las habitaciones donde el descanso sucede de verdad.
Las mañanas empiezan sin reloj, con desayunos caseros que se alargan y el paisaje de viñedos invitando a salir a pasear. El día se desliza entre vinos de la tierra, conversaciones tranquilas, una siesta profunda y, para quien lo desee, un masaje que termina de aflojar cuerpo y pensamiento.
Al caer la tarde, la luz se vuelve suave, las noches son serenas y todo parece estar en su sitio.
Un refugio para parar, reconectar y marcharse con la certeza íntima de haber estado exactamente donde había que estar.
FIN DE SEMANA EN LA MOLINERA ETXEA /
Viernes · Llegar y soltar
Llegada al alojamiento y primer contacto con la casa y su entorno.
Paseo tranquilo por los alrededores, entre viñedos y caminos rurales.
Sesión de masaje o tratamiento de bienestar en la propia casa.
Tarde de descanso, lectura y silencio.
Noche serena, sin prisas, disfrutando de la calma del lugar.
Sábado · Vino, paisaje y pueblos con alma
Paseo matinal entre viñedos, a pie o en bicicleta, por rutas de Rioja Alavesa.
Visita a una bodega cercana (tradicional o de arquitectura contemporánea).
Recorrido por Laguardia: muralla, casco histórico, bodegas subterráneas y miradores.
Ruta en 4×4 por viñedos o experiencia de turismo activo (a caballo o similar).
Regreso a la casa para descanso, conversación tranquila y desconexión total.
Disfrutar de la noche y del silencio rural.
Domingo · Naturaleza y despedida
Caminata suave por rutas naturales de la zona.
Visita a Samaniego u otros pueblos de Rioja Alavesa.
Último paseo por los viñedos o tiempo de descanso en la casa.
Salida con calma, llevándose la sensación de haber parado de verdad.
Atractivos de esta zona