Faro Punta Cumplida se alza en el norte de la isla de La Palma, en las Islas Canarias, como un lugar único donde la historia y el océano se dan la mano. Con más de 150 años de antigüedad, es el faro más antiguo de la isla y, tras una profunda rehabilitación, se ha transformado en un alojamiento singular que conserva su alma original. Aquí se siente el poder del Atlántico, el ritmo pausado de la vida insular y la serenidad de un entorno natural privilegiado, todo ello en un ambiente que combina sencillez y diseño contemporáneo.
El faro dispone de tres amplias y cuidadas suites: Farero Suite, Atlantic Suite y La Palma Suite. En total, ofrece capacidad para seis huéspedes que acceden a su suite privada a través del típico patio canario. La Farero Suite cuenta con dos dormitorios, dos baños y chimenea, ofreciendo un espacio acogedor y lleno de carácter. La Atlantic Suite dispone de más de 100 m² para cuatro personas, con vistas al mar desde la cama y una atmósfera pensada para el descanso. La Palma Suite, algo más amplia, ofrece el marco perfecto para disfrutar de largas horas románticas en pareja, siempre acompañados por la presencia constante del océano.
Entre sus zonas comunes destacan la espectacular piscina infinita, la terraza privada frente al mar y la amplia plataforma de yoga, además de un jardín de 5.000 m² que invita al paseo y a la contemplación. Los huéspedes pueden contemplar cómo las olas rompen sobre las rocas volcánicas desde la terraza situada a 34 metros de altura, una experiencia tan relajante como inspiradora. Cada mañana, una cesta de desayuno se entrega directamente en la suite, y la cocina totalmente equipada permite organizar la estancia con total autonomía. También es posible solicitar una cena a la luz de las velas en el propio faro o disfrutar de un plato de tapas de especialidades locales bajo petición.
El entorno de La Palma añade un atractivo especial a la estancia. Su clima suave durante todo el año, sus piscinas naturales entre rocas volcánicas, las rutas de senderismo y la tranquilidad de sus paisajes hacen que el visitante desconecte desde el primer momento.