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ALENTEJO,
MUITO OBRIGADO

Déjate seducir por su paisaje. No querrás marcharte.

Al estar eclipsado por la zona del Algarve, el Alentejo sólo es conocido por unos pocos que se han decidido a investigar y gozar de este enclave idílico del sur portugués. Esta región está constituida por diversas ciudades que destacan de forma independiente por sus construcciones históricas, sus cautivadores pueblos, sus envidiables playas o sus sierras y campos de impresión. El Alentejo tiene costa, sierra, y sus comarcas pintorescas no dejarán indiferente a nadie.

Literalmente, Alentejo significa más allá del Tajo, por lo tanto, desde Nisa, villa del Alto Alentejo se vislumbra un Tajo opuesto al que vemos en España. Se ofrecen diversas pequeñas rutas que desvelan los secretos paisajísticos de la cuenca del Tajo y la sierra de San Miguel. Para los amantes del senderismo, se recomienda hacer una parada en el Geopark Naturtejo –Parque Natural protegido por la UNESCO- en el que destaca la mina de oro romana de Conhal; y continuar hasta el municipio de Belver, y dejarse hechizar por la naturaleza, y por qué no, atreverse a hacer el trayecto en canoa.

El Alentejo está repleto de pequeñas ciudades y pueblos perfectamente comunicadas entre sí y que carecen de edificios apiñados y de la polución de la gran ciudad. Sin embargo, son espacios en los que se funden paisajes rurales y toques ligeros urbanos, construyéndose así entornos distinguidos y sobrios a su vez. ¿Qué localizaciones destacan más en el Alentejo?

La que más llama la atención es Évora, en el centro de la región, un pueblo amurallado cuyo epicentro es la Plaza do Giraldo, donde se encuentra el espíritu comercial de la región y se percibe la influencia moruna. Todo el casco antiguo es declarado Patrimonio de la Humanidad y los monumentos dignos de visitar son la Iglesia de San Francisco o el Templo de Évora, que tiene sus orígenes en la época romana.

Para los amantes de la historia, la visita a Alcáçovas es imprescindible, y el paso por Sines obligatorio. Alcáçovas es un pueblo que cuenta con iglesias con encanto y sobre todo con el jardín renacentista del Palacio de los Henriques. El dato histórico en cuestión, es que ahí tuvo lugar la firma del acuerdo por el que se establecía que Portugal y España eran las dos potencias marítimas por excelencia en la época de Isabel la Católica. Por su parte, Sines, es la ciudad en la que nació Vasco de Gama y no se parece en nada a todo lo mencionado anteriormente. Es un territorio con más de 10.000 habitantes y dotada de puntos arquitectónicos como su castillo principal y la que fue la casa de Vasco de Gama, que hoy en día es un museo.

El distrito de Beja se sitúa en la mitad sur de la llanura alentejana y está atravesado por sierras. Su estructura histórica más significativa es el Castelo de Beja, cuya torre es la más alta de Portugal. Cerca de dicho castillo, se halla la Iglesia blanca de San Amaro, edificada durante el periodo visigodo, que cuenta con un museo arqueológico en su interior. El secreto de la ciudad se desvela paseando por los callejones de edificios blancos, azulejos ornamentados y de pinceladas moriscas. Una de las festividades más populares es la Feria agrícola Ovibeja, donde se pueden probar productos de la región, ganado, productos artesanales y espectáculos en directo.

Llegó el momento de hablar de la costa. Comporta es uno de los pueblos más frecuentados por los turistas durante la época estival debido a su ubicación costera y sus reconocidas playas –de las mejores del país- en las que no se encuentran grandes aglomeraciones de gente; es un sitio para relajarse y disfrutar.

Por último, se sugiere pasar por Elvas, que es el punto de entrada a la región desde Badajoz y se caracteriza por ser una ciudad amurallada y poseer el Acueducto de Amoeria. También se recomiendan los pueblos medievales de Monsaraz y Marvão.

A todos los destinos hay que brindarles un poco de sabor, por lo que de la gastronomía del Alentejo vale la pena degustar su plato homónimo, compuesto de carne de cerdo con almejas, cilantro, y un vino procedente de las mejores viñas de la región. Además, es muy popular la “acorda” –típica sopa alentejana-, y sobre todo el bacalao, plato más que típico portugués.

Paisajes de ensueño, pueblos con encanto, patrimonio cultural por doquier y a un paso de Badajoz… ya no hay excusas para no visitar El Alentejo.