Hoteles con encanto en Toscana

Cool planTodo sobre Toscana

Hemos encontrado 2 alojamientos

Loading
Toscana

Conoce todo sobre Toscana

BELLÍSIMA TOSCANA

Suaves paisajes de colinas onduladas, campos de cereal y vid, pueblos medievales, ciudades de gran riqueza patrimonial, arte a raudales, sabores únicos… No es de extrañar que La Toscana haya sido plató de cine en numerosas ocasiones y sea una de las zonas preferidas para pasar unas vacaciones largas en Italia. Una región que, cuando la recorres, te das cuenta de que es tal como te la imaginabas, o mejor.

Florencia es la capital de la región de La Toscana y cuna del Renacimiento, en la que nació Dante o Botticelli y por la que han pasaron otros importantes artistas italianos como Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Brunelleschi, Rafael, Giotto o Vasari, muchos de ellos promocionados por la controvertida y rica familia de los Médici, que gobernó la ciudad, con interrupciones, durante 350 años.

Florencia se considera un museo al aire libre porque con sólo pasear por sus calles es posible contemplar el esplendor de su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad. Como muestra, el hermoso conjunto de la Plaza del Duomo formado por el Baptisterio, el Campanile y la Catedral de Santa María del Fiore, famosa por la cúpula e Brunelleschi. También destacan la Plaza de la República, la Plaza de la Signoria o el Puente Vecchio, así como las galerías de los Uffizzi y de la Academia, donde se encuentra el original David de Miguel Ángel.

Siena es otra de las ciudades importantes de La Toscana, con un centro histórico medieval muy bien conservado que le valió su declaración como Patrimonio de la Humanidad. Su estado actual se parece mucho a como fue entre los siglos XII y XV, con una apariencia gótica que destaca en monumentos como la Plaza del Campo o Catedral, cuyo museo alberga la famosa Madonna realizada por el pintor Duccio di Buoninsegna. Otros lugares de interés son el Palacio Pubblico con su Campanile, el Palacio Salimbeni, el Palacio Piccolomini o la Fortaleza Medicea.

Pisa es mundialmente conocida por su singular torre inclinada, del siglo XII y 58,36 metros de altura, pero en la ciudad existen muchos más monumentos de interés. En la amurallada Piazza dei Miracoli o Plaza de los Milagros, declarada Patrimonio de la Humanidad, sobresalen también la Catedral, el Baptisterio y el Campo Santo, obras maestras de la arquitectura medieval. Lucca es otra bella ciudad de la Toscana que conserva sus murallas medievales prácticamente inalteradas, puesto que no fueron atacadas. En el interior, su casco histórico también supone hacer un viaje a la Edad Media. Aquí nos encontramos con la Plaza del Anfiteatro, la Catedral de San Martín, la Iglesia de San Miguel en Foro, la Torre del Reloj o el Palacio Guinigi.

Más allá de las grandes ciudades, la región de La Toscana invita a recorrer sus paisajes de colinas onduladas, campos de cereal y viñedos con parada en algunos de sus pueblos, a cuál más encantador. En la provincia de Siena, San Gimignano sorprende por sus esbeltas torres medievales, que ofrecen buenas vistas del campo de la Toscana y son lo más representativo de su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad.

Volterra es un pueblo de la provincia de Pisa y constituye un referente en la región como testigo del paso de los distintos períodos etruscos, romanos, medievales y renacentistas. Se encuentra sobre una colina, rodeada de una muralla etrusca y envuelta en un paisaje muy sugestivo. Son características sus calles estrechas, sus casas torres, la Porta all’Arco, los restos de la necrópolis, la Catedral, la Plaza de los Priores y su palacio homónimo, considerado el más antiguo edificio público de la región.

Otros pueblos que vale la pena conocer en La Toscana son Montepulciano y su combinación medieval y renacentista, que destaca por su Duomo o Catedral de Santa María Assunta, el Ayuntamiento y el cercano santuario de la Madonna si San Biagio; Monterrigioni con su recinto circular casi perfecto y sus catorce torres; Pienza, que es la ciudad renacentista más pequeña del mundo; Montefioralle, típicamente medieval; o Montalcino con sus pintorescas murallas y su Fortaleza, conocida como la Roca.

En La Toscana se celebran a lo largo del año diversas fiestas de carácter cultural, religioso y folclórico, que constituyen la perfecta excusa para viajar a la región y conocer la forma de vida y las costumbres de sus habitantes. Destaca el Carnaval de Viareggio, el Scoppio del Caro el Domingo de Resurrección en Florencia, el Calcio in Costumbre (una especie de partido de fútbol con ropa medieval) en Florencia, el Palio de Siena o la Justa del Sarraceno de Arezzo.

El paisaje característico de La Toscana está representado por las colinas onduladas salpicadas de cipreses, los campos de cereal y los viñedos. En este sentido destaca el Valle de Orcia, un amplio valle de la provincia de Siena con colinas dulces y cultivadas; así como el Valle del Chianti y su larga tradición vinícola. Pero el territorio toscano, que se extiende desde el norte del mar Tirreno hasta los Apeninos centrales, alberga otros espacios naturales, menos conocidos, pero muy interesantes y variados, desde playas como la de Versilia, islas como Elba o Capraia, el Golfo de Baratti o la Laguna de Orbetello.

Las claves de la gastronomía toscana son su sencillez, calidad y tradición, empleando ingredientes como pan, legumbres, queso, aceite de oliva, hortalizas, carne, champiñones o fruta. Estando en Italia, la pasta está presente en muchas comidas, pero La Toscana ofrece otros muchos platos que vale la pena probar, como los crostini di fegatini (tostadas de hígado), la ribollita (sopa de judías blancas, col y tomate), pappardelle (tallarines anchos), panzanella (pan mojado con tomates, cebollas, pepinos, albahaca, vinagre sal y pimienta), bistec a la florentina o cacciucco (sopa de pescado típica de Livorno).

En cuanto a los postres, destacan los cantucci de Prato, que son bizcochos o galletas de almendras que se toman con vin santo; el castagnaccio o pattona, hecho con harina de castañas, piñones, nueces, pasas, piel de naranja y romero; los biscottini de Prato; o el copate, un turrón suave típico de Siena. Para beber, nada mejor que un buen vino de la región, como los de Chianti, Brunello, los tintos de la Maremma o los llamados supertoscanos.

Bellos paisajes, ciudades con historia, pueblos medievales, obras renacentistas, gastronomía popular… La Toscana es tal como te la imaginas. ¡Ven a conocerla!