| 
PÁRATE Y MIRA: YA ES OTOÑO
El otoño tiene algo de cumpleaños, algo de Navidad, una cadencia de un año más, caen las hojas y las canas invitando a disfrutar sin pausa de los bosques rojizos, las setas –mejor no rojizas–, los pájaros del frío. No acaba uno de entender por qué la melancolía del otoño, que es frenesí de colores, de bayas carmín, de urogallos a punto de caramelo. A los aficionados al campo que no les toquen los otoños. Echan humo los prismáticos, ahora que es más fácil localizar al cárabo entre las ramas alopécicas, y las cestas para robellons y bolets y perretxikos se limpian de polvo, brillan las varas de mimbre o avellano. Un puñado de hoteles de Rusticae es balcón a la otoñada, y aquí los tienen. También es otoño en los lucios de Doñana, que revientan de gansos, pero eso será para otra ocasión, que hoy vamos en busca de rojos, calderos, marrones teja, rubí de escaramujo. Frenesí. + info |